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Introduccion
Una de las mayores excentricidades de los Testigos de Jehová (T.J.), es la traducción que, durante la presidencia de Nathan H. Knorr, se hizo de la Biblia (1961) y a la que denominaron "Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras Hebreas y Griegas". Analicémosla a fondo. Le sorprenderán los resultados.
Dicha traducción
no debe ser vista como un hecho fascinante u original, sino como el de
una verdadera manipulación que perversamente los directivos de la
organización efectuaron sobre el texto bíblico, ya que no han respetado
ninguna de las reglas de exégesis (explicación), hermenéutica
(interpretación) o epistemología (fundamento y método del conocimiento
científico), y menos aún los distintos géneros literarios existentes en
ella.
Han llegado
al extremo de quitar, modificar o de dar un significado distinto a un
sin fin de palabras o párrafos (se calcula que son más de 300
interpolaciones), con la finalidad de adecuarlas a sus heréticas
doctrinas. Así, y contrariando todo criterio para efectuar una
traducción, suelen dar un significado único a una misma palabra que se
repite en diversos pasajes de la Biblia, cayendo en un inmovilismo
interpretativo que ignora el contexto en el cual ésta ha sido dicha.
Resulta
entonces, una traducción falseada, realizada por quienes no tienen la
más mínima preparación para llevar a cabo tamaña tarea, constituyendo
ella una auténtica aberración.
En idéntico
sentido, un sin fin de especialistas se ha pronunciado en forma
terminante: la traducción de los T.J. es inaceptable.
Como muestra de ello
transcribiremos algunas opiniones:
a) “No es una versión
objetiva del texto sagrado....sino una obra llena de prejuicios que han
metido de contrabando en el texto de la Biblia hasta hacer toda una
serie de doctrinas particulares del jehovismo” (A. Hookema, en ‘The Four
Major Cults’, 1963, p. 238)(1);
b) “Una horriblemente
mala traducción....” “errónea”, “perniciosa...” “reprensible”. “Si los
Testigos de Jehová toman esta traducción en serio son politeístas” (Dr.
Bruce M. Metzger de la Universidad de Princeton -Prof. de Lenguaje y
Literatura del Nuevo Testamento-)(2).;
c) “....Una traducción
que es gramaticalmente imposible. Es abundantemente claro que una secta
que traduce el Nuevo Testamento de esta manera, carece de honradez desde
el punto de vista intelectual” ( Dr. William Barcalay de la Universidad
de Glasgow, Escocia) (3).
Origen Oculto de su
propia traducción.
Para realizar esta
sacrílega traducción (ya que han profanado las Sagradas Escrituras), el
cuerpo gobernante de los T.J. creó un organismo denominado “Comité de
Traducción del Nuevo Mundo”, de cuyos integrantes resulta prácticamente
imposible obtener información alguna y menos aún saber cual es su
preparación.
Por ello, y bajo
el pretexto de que la traducción no ha sido realizada para glorificar
personas sino a Dios, la Sociedad Watchtower se niega a revelar sus
nombres aduciendo que su voluntad es el de mantenerse anónimos (4).
Sin embargo, pudo saberse que los miembros que integraron el citado
comité traductor fueron Frederik W. Franz*, Nathan H. Knorr**, Albert
Schroeder, Milton Henschel*** y George D. Gangas, sin que ninguno de
ellos tuviera los conocimientos mínimos en interpretación bíblica o de
los idiomas hebreo, arameo y griego, como para realizar dicha labor.
(5).
El manejo arbitrario
e infiel con el que se manejó el comité traductor, quedó evidenciado por
el sobrino del ex-presidente Frederick Franz, esto es de Raymond Franz,
quien luego de integrar el grupo gobernante de la Sociedad, la abandonó
escribiendo el libro testimonial titulado “Crisis de Conciencia” donde
relata sus vivencias en ella (6).
Por otro lado, los
T.J. suelen afirmar que la Biblia fue escrita directamente por Dios,
utilizando para ello a 40 hombres por Él inspirados quienes la
escribieron en un lapso de 16 siglos. Al respecto, el sentido de
inspiración que tienen los T.deJ. anula la voluntad y libertad de
aquellos escritores sagrados, puesto que consideran que su actuación
estuvo reducida a la de ser meros ‘secretarios’, es decir, escribían lo
que Dios les iba dictando.
Esa visión de la
inspiración es absolutamente errónea (pareciera que no la entienden), ya
que Dios nunca en su accionar anula la libertad y por ende, su facultad
de discernir, facultades que El mismo le ha dado al Hombre al momento de
la creación, “hecho a su imagen y semejanza” (Gen. 1,26). Por
ello, el Hombre siempre conserva la posibilidad de rechazar a Dios,
aunque ello pueda implicar su condenación eterna.
En consecuencia,
cuando de inspiración de los Escritores Sagrados se habla, en realidad
se hace referencia al ‘impulso sobrenatural’ proveniente de Dios a
través del cual aquellos escribieron las verdades reveladas sin error en
los diversos libros que conforman la Biblia, Palabra de Dios y no de
hombre.
Por ende, es cuanto
menos infantil, pretender preservar la autoría divina, sosteniendo que
los escritores sagrados actuaron como ‘meros secretarios’ receptores de
lo que Dios les dictaba. Haciendo una breve reseña cronológica sobre el proceso histórico de traducción, diremos que el mismo se inicia -como ya ha sido dicho- durante la presidencia de Nathan Homer Knorr. Su lanzamiento ocurrió en un Congreso que se realizaba en la ciudad de New York, bajo el nombre de “Traducción del Nuevo Mundo de las Escrituras Cristianas Griegas”. Entre 1953 a 1960 se mandó a publicar en cinco tomos la “Traducción del Nuevo Mundo de las Escrituras Hebreas”. En 1961, se lanzó en un solo tomo la actual versión utilizada por los jehovistas llamada “Traducción del Nuevo Mundo de las Sagradas Escrituras Hebreas y Griegas”. En 1967 publicaron la Biblia en español, siguiendo la versión falseada. Su estructura sigue el ‘canon’ utilizado por los protestantes, estos es, de 66 libros: 39 en el Antiguo Testamento y 27 del Nuevo Testamento. Origen "espiritista" de la biblia de los Testigos de Jehova.
Citan los Testigos
la traducción del Nuevo Testamento efectuada por el sacerdote católico
Johannes Greber, para avalar la traducción que realizan de este texto
bíblico (ver “Asegúrense de todas las cosas”, Brooklyn 1965, pág. 489).
Lo que ocultan, como es su costumbre, es que la traducción de Greber
es posterior al abandono de los hábitos sacerdotales para ingresar en
el espiritismo, culto a la que fervorosamente adhería su mujer, quien
era medium.
Especialistas
afirman que en el prefacio de la traducción de Greber, éste afirma que
fueron los espíritus los que le ayudaron a realizarla. Es más, algunos
incluso afirman que la traducción jehovista es una copia de la de
Greber..... Por otro lado, este último autor explica que el término ‘Palabra’ utilizado en este versìculo para definir a Cristo, “era utilizado en los targumim (comentarios interpretativos del Antiguo Testamento) en arameo para referirse a Yavé. De esta manera que para decir que Yavé creó los cielos y la tierra se indica que Memra (la Palabra) creó los cielos y la tierra, etc. Ese mismo Yavé, según Juan, era el que se había hecho carne para salvarnos”
Su interlineal y la
confusion del antiguo y nuevo testamento.
Resulta interesante
la versión inglesa del Nuevo Testamento que los T.J. publicaron,
titulado ‘Interlinear Translation of the Greek Scriptures’, en la
que se presentan tres textos alineados comparativamente, cuales son:
1)
el texto griego;
2)
la traducción inglesa (sigue al texto griego literalmente) y
3)
la traducción inglesa jehovista (falseada)
Esta versión
Interlinear permite comparar los tres textos, la cual es desconocida
para la gran mayoría de los T.J. ‘de a pié’, ya que si la conocieran
podrían constatar con claridad la manipulación que el ‘Comité Traductor’
ha realizado sobre los Textos Sagrados. Por último, resulta llamativa la falta de una clara distinción entre el Antiguo Testamento (a la que llaman Escrituras Hebreas) del Nuevo Testamento (o Escrituras Griegas Cristianas). Ello constituye otro grave error, ya que el Nuevo Testamento es el ‘cumplimiento’ por parte de Dios, de las promesas hechas al pueblo de Israel, y he allí su trascendencia respecto al Antiguo Testamento, por lo que –mas allá de que ambos constituyan un ´todo’- bajo ningún aspecto puede ser considerado el libro de la ‘Nueva Alianza’ una mera continuidad y menos aún ser valorizada de idéntica manera.
El "Retoque" jehovista.
A continuación,
citaremos algunos textos ‘retocados’ por el Comité traductor, como por
ejemplo: Juan 1:1, 5:20, 10:38 y 14:9-11; Tito 2:13; Colosenses 1:15-17
y 2;9; Hebreos 1:8; Hechos 20:28; Romanos 9:5 y 14:6-9; Lucas 1,43:46;
Lucas 22, 19:20; Mateo 25,46; Filipenses 2,5 entre muchísimos otros, y,
a modo de ejemplo, pasemos a analizar algunos de ellos.
Para comparar el
texto de la ‘Traducción del Nuevo Mundo’ (ed. 1987) bajo las
siglas TNM, utilizaremos la Biblia de Jerusalen - BJ (ed.
1974).
1º) Juan 1:1
Biblia de Jerusalen:
“En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios
y (BJ) la Palabra era Dios”
Trad. del Nuevo Mundo:
“En el principio existía la
Palabra y la Palabra estaba con (TNM) Dios y la Palabra era un
dios”
En realidad, en el
texto griego que se transcribe fielmente en la Biblia de Jerusalen, bajo
ningún aspecto puede deducirse la doctrina jehovista, sino que por el
contrario, el verbo ‘es’ declara y revela la misma naturaleza
divina entre Dios Padre y Dios Hijo (o Logos=Palabra). Si leemos
completamente el pasaje de Juan 1:1-5, la verdad de la deidad de la
Palabra queda absolutamente evidenciada.
2ª) Juan 10:38
(BJ):
“...y así sabréis y conoceréis
que el Padre está en mi y yo en el Padre”
(T.N.M.)
: “...a fin de que lleguen a
saber y continúen sabiendo que el Padre está en
unión conmigo y yo
estoy en unión con el Padre”
3º) Juan 14, 9-11
(B.J): “Le
dice Jesús: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me conoces,
Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú:
‘Muéstranos al Padre? ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre
está en mí? Las palabras que os digo , no las digo por mi cuenta; el
Padre que permanece en mí es el que realiza las obras. Creedme: yo estoy
en el Padre y el Padre está en mi. Al menos, creedlo por las obras”
T.N.M.: “Jesús
le dijo: ¿He estado con ustedes tanto tiempo, y aún así, Felipe, no has
llegado a conocerme? El que me ha visto a mí ha visto al Padre [también]. ¿Como
es que dices ‘Muéstrame al Padre’? ¿No crees que yo estoy en unión
con el Padre y el
Padre está en unión conmigo?. Las cosas que les digo a ustedes
no las hablo de por mí, sino que el Padre permanece en unión
conmigo está haciendo sus obras. Créanme que yo estoy en unión con
el Padre y el Padre está en unión conmigo; de otra manera, crean
a causa de las obras mismas”.
Aquí no sólo se insiste con el
agregado ‘en unión’ o ‘en unión con’ a los efectos de negar la
íntima relación existente entre las personas divinas que integran la
Santísima Trinidad (específicamente entre el Padre y el Hijo), sino que
además pretenden hacerlo con la interpolación de la palabra ‘también’.
El texto griego simple y claramente dice “El que me ha visto a mí ha
visto al Padre”, esto es, que en Cristo vemos el verdadero rostro de
Dios, porque EL mismo es DIOS hecho HOMBRE.
B. Jerusalen:
“..aguardando la feliz esperanza
y la manifestación de la gloria del gran Dios y Salvador, nuestro
Jesucristo”
B. Jerusalen: “El es la imagen de Dios invisible, primogénito de toda la creación, porque en él fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en la tierra, las visibles y las invisibles, los Tronos, las Dominaciones, los Principados, las Potestades: todo fue creado por el y para él
T.N.M.:
“El es la imagen de Dios
invisible, el primogénito de toda la creación; porque por medio de él
todas las otras cosas fueron creadas en los cielos y sobre la
tierra, las cosas visibles y las cosas invisibles, no importa que sean
tronos o señoríos, o gobiernos, o autoridades. Todas las otras
cosas han sido creadas mediante él y para él”.
B.J.:
“Porque en él habita la plenitud de la divinidad corporalmente”
T.N.M.:
“..porque en él mora corporalmente toda la plenitud de la cualidad
divina”
B. J:
“Con respecto al Hijo: El trono tuyo, oh Dios, por el tiempo del tiempo”
T.N.M.:
“Pero respecto al Hijo: Dios es tu trono para siempre jamás”
B. Jerusalen:
“Tened cuidado de vosotros y de
toda la grey, en medio de la cual os ha puesto el Espíritu Santo como
vigilante para pastorear la Iglesia de Dios, que él se adquirió con la
sangre de su propio Hijo”
a) espíritu santo:
lo transcriben en minúscula,
entendemos que lo hacen para negarle su naturaleza divina
b) superintendentes:
así traducen la palabra griega ‘episkopous’,
que en realidad significa obispo (y lo hacen con el fin de negar toda
autoridad religiosa, salvo la propia);
c) congregación:
la palabra que aparece en el texto original es ‘ekklesia’, esto
es Iglesia (no olvidemos que rechazan la existencia de la Iglesia por
considerarla obra de Satanás);
d)
‘la sangre del Hijo
suyo’: la interpolación Hijo es agregada por los Testigos
a fin de justificar la diferencia de naturalezas que hacen entre
Dios-Jehová y Cristo. En el texto original ‘Dios lo adquirió con su
propia sangre’, queda claro que la sangre derramada es la del mismo
Dios, a través de Cristo (verdadero Dios-Hijo).
B. Jerusalen:
“...y los patriarcas; de los
cuales también procede Cristo según la carne, el cual está por encima de
todas las cosas, Dios bendito por los siglos. Amén”
B. Jerusalen:
“El que se preocupa por los
días, lo hace por el Señor; el que come, lo hace por el Señor, pues da
gracias a Dios; y el que n come, lo hace por el Señor, y da gracias a
Dios. Porque ninguno de nosotros vive para sí mismo; como tampoco muere
nadie para sí mismo. Si vivimos, para el Señor vivimos; y morimos, para
el Señor morimos. Así, que, ya vivamos ya muramos, del Señor somos.
Porque Cristo murió y volvió a la vida para eso, para ser Señor de
muertos y vivos”
Observemos
como la palabra Jehová se repite por seis veces en este párrafo
en la Traducción del Nuevo Mundo, que reemplaza la palabra que
originalmente se encuentra en el texto griego, esto es, ‘Kyrios’, que
significa ‘Señor’. La implicancia de esta modificación efectuada sobre
el texto bíblico colocando la palabra Jehová por Señor, no
es menor.
Si sólo leemos el
versículo 9, de ambos textos transcriptos arriba, encontraremos el hilo
conductor de todo el texto precedente, cual es que la palabra Señor se
dirige pura y exclusivamente a Cristo. Si luego leemos el texto
completo, en cualquier Biblia no jehovista, obtendremos el su verdadero
significado: la palabra Señor hace referencia a Cristo. Es decir, cuando
se dice Señor en todo el Nuevo Testamento se refiere a Jesucristo,
verdadero Dios (Hijo de Dios Padre).
En cambio en la
traducción de los Testigos, la unidad del texto se rompe, puesto que la
identidad divina de Cristo se diluye o al menos se disminuye, al
establecerse una diferencia (inexistente por cierto) entre Jehová
(que es Dios) y el Señor, Cristo, que según ellos es un ser de
naturaleza divina inferior a aquél, atento haber sido creado.
12º) Mateo 25,46
T.N.M.:
“Y éstos partirán al
cortamiento eterno.....”
Penosa resulta la traducción
realizada por el jehovismo de este texto, tanto por la sintaxis como por
la alteración efectuada, donde se pretende desvirtuar la afirmación de
Pablo respecto de que Cristo siendo Dios no se aferró a ello y se hizo
Hombre para redención de la humanidad.
En fin, otros muchos
cambios efectuaron sobre el texto bíblico con la finalidad de modificar
el sentido de las palabras, como resulta de los siguientes casos: a
bienaventurados por felices; a Evangelio por Buena
Nueva; a cruz por madero de tormento; a Espíritu Santo por
fuerza activa de Dios o espíritu santo (con minúsculas); a
Antiguo Testamento por Escrituras Hebreas; a Nuevo Testamento por
Escrituras Griegas Cristianas; a Iglesia por Congregación;
a gracia por bondad inmerecida; a obispo por superintendente;
a apocalípsis por revelación; adorar a Dios por rendir
servicio sagrado, etc. (12)
Todo lo expuesto, a
modo de ejemplo, nos permite comprobar que los Testigos de Jehová han
falseado las Sagradas Escrituras ‘a piacere’ y con la única finalidad de
‘sostener’ bíblicamente sus ‘alocadas’ doctrinas. Pero no conformes con
ello, reiteramos, relegaron a un segundo lugar a la Biblia misma para
colocar en su lugar a los Estudios que de ella realizan, ya que allí
-sostienen- se encontrará la verdadera luz.....
Todo lo que hemos expuesto, si
bien permite informar o advertir sobre los peligros que importan los
errores que difunden, ello por sí solo no basta.
Creemos que todo
cristiano debe hacer ‘efectivamente’ de la Biblia su libro de cabecera,
de guía y de oración. Por ello, resulta urgente que todas las
congregaciones distribuidas a lo largo y ancho de las naciones
implementen talleres de estudio bíblico y de Defensa de la
fe(apologetica) que permita a los fieles familiarizarse con ella y
facilite la tarea de dar razón de su esperanza ante las insidias de las
sectas que constantemente los acecha.
Importante es conocer
la Palabra de Dios para ser VIVIDA, hacerla carne en nosotros mismos,
siempre bajo la luz de su legítimo intérprete, esto es, el Santo
Espíritu de Dios..
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